Facultad de Ingeniería

Los orígenes de la Facultad de Ingeniería se remontan al año 1849, cuando nace la Escuela de Artes y Oficios (EAO) en el contexto de un acelerado proceso de modernización que experimentaba el país y que condujo a una creciente necesidad de desarrollo de la enseñanza técnica. En sus comienzos, la EAO contó con una dotación de 24 alumnos distribuidos en 4 talleres: herrería, carpintería, mecánica y fundición, y tuvo por misión fomentar el bienestar y el progreso de la clase menos acomodada, formando obreros instruidos y capaces de mejorar la situación industrial del país.

Años más tarde, en 1947, fue creada la Universidad Técnica del Estado-UTE, juntando varias escuelas técnicas superiores de la Universidad Nacional de Santiago y de todo el país. La escuela empezó con las especialidades de Ingeniería Mecánica, Electricidad, Metalurgia, Química y Minas. 

Hoy,  la Facultad de Ingeniería de la USACH es una de las más grandes en Chile, con más de 11.000 estudiantes de pregrado repartidos en 9 departamentos académicos, con 20 programas de ingeniería (14 de ellos de ingeniería civil), Magísters y oferta de educación continua acorde a las necesidades de la industria.

El Programa Nueva Ingeniería para el 2030 es una iniciativa financiada por CORFO  e impulsada desde 2014, para apoyar a las universidades chilenas que imparten carreras de ingeniería civil, en el proceso de formulación e implementación de planes estratégicos para transformar sus escuelas en centros de estudio de clase mundial; además de impulsar la investigación aplicada y el desarrollo y transferencia de tecnología en el país. En ella participan la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad de Concepción y la Universidad de Santiago de Chile. 

A través de este proyecto, la Facultad de Ingeniería se encarga de fomentar las competencias en ingeniería aplicada; potenciar la investigación aplicada; fortalecer las articulaciones con otras unidades académicas internas y externas, para la formación de redes y fomentar la movilidad; e instalar la capacidad de generación de políticas públicas para el fortalecimiento de la formación de ingenieros en el país.

Entre sus logros destaca la creación de la Subdirección de Relaciones Internacionales, para ser un facilitador de la movilidad estudiantil y académica y aportar estándares internacionales para la educación en Ingeniería. 

Además de ello, en 2018,  fue inaugurado el Centro de Innovación y Emprendimiento de la Facultad, lugar que cuenta con 480 mts2 destinados a generar innovación tecnológica para la industria y un fuerte apoyo al desarrollo de emprendimientos, lo cual pone a la FING como un polo de desarrollo del sector poniente de Santiago. En la actualidad, el desarrollo de la I+D aplicada de la Facultad nos pone en un lugar relevante al contar con 10 programas Centro que trabajan temáticas de investigación que van desde el modelamiento matemático, pasando por la inteligencia artificial, el ordenamiento territorial, robótica, la integralidad estructural, hasta llegar al litio, la economía circular, la manufactura avanzada y el hidrógeno. 

Durante ese mismo año, la Facultad, a través de 3 académicos, es parte del gran proyecto nacional de Manufactura Avanzada y, en 2019, se adjudicó la participación de la Facultad en el mega consorcio de Economía Circular para la macro Zona Norte, proyecto prioritario de Corfo y que tiene financiamiento para 10 años.

La Junta directiva de la Universidad de Santiago aprobó, en agosto de 2019, la creación de las carreras de  Ingeniería Civil en Mecatrónica, Ingeniería Civil en Telemática e Ingeniería Civil en Biomédica. Esto fue realidad tras 2 años de trabajo de varias comisiones académicas que propusieron nuevas líneas de formación y desarrollo, según las necesidades de la industria y de la modernización de la Ingeniería. Todas se basan en el trabajo colaborativo y multidisciplinar y se circunscriben a nuevas áreas de impacto, en términos de conocimiento y transferencia tecnológica.