Dr. Fernando Corvalán, académico del Departamento de Ingeniería Geográfica: “La desvinculación de Estados Unidos con el Acuerdo de París, va a ralentizar el proceso que se está llevando a cabo en todo el mundo”
15 junio 2017

El investigador y Jefe de la Carrera de Ingeniería Ambiental, comenta su visión y las posibles repercusiones que conllevará el retiro de EE.UU del Acuerdo de París con respecto al cambio climático.

 Tras las polémicas suscitadas por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donal Trump, sobre abandonar el Acuerdo de París, las naciones deberán asumir un nuevo escenario con la salida del segundo mayor emisor de gases contaminantes y las consecuencias que este hecho conllevará con respecto al cambio climático.

Bajo esta línea, el Acuerdo de París, que reúne a 195 países miembros, establece la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, junto con poder mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de los 2°C en relación a los niveles preindustriales.

En este contexto, el investigador y especialista en Procesos de Tratamiento de Residuos y  Gestión Sustentable de Recursos Hídricos, quien actualmente colabora impartiendo una asignatura en el  Magíster en Medio Ambiente con mención en Gestión y Ordenamiento Ambiental de nuestra Facultad, Dr. Fernando Corvalán Quiroz, se refiere a las implicancias que esta situación podría acarrear para el mundo.

 LA INGENIERÍA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

 Desde su área de trabajo:  ¿Cómo ve la desvinculación del mandatario estadounidense con el Acuerdo de París y las repercusiones mundiales que este hecho conllevará?

 FC: Es bastante negativo,  en el sentido que una de las mayores economías del mundo y de las más contaminantes, junto con China (ésta última, ya sea por su economía emergente, alta densidad poblacional etc.), producen la mayor parte de la contaminación asociada al cambio climático. Naturalmente, la desvinculación de Estados Unidos con el Acuerdo de París, va a ralentizar el proceso que se está llevando a cabo en todo el mundo y que tiene por meta el manejar procesos de manera más sustentable, especialmente China, que justamente, en el último Acuerdo de París, se adhirió al sistema de forma definitiva. El impacto es grande, sobre todo porque EE.UU, de alguna manera, es la economía más innovadora que existe en el mundo, es decir, es la que necesita el potenciamiento del crecimiento económico, el cual por naturaleza necesita ingentes cantidades de energía.

En este aspecto, cómo  se pueden preparar los países que aún siguen vigentes en el Acuerdo de París?

FC: Tienen la alternativa de ponerse más estrictos en sus metas, porque en el fondo hay un gran vacío en lo que podría significar la retirada de EE.UU, en cuanto a la desmaterialización de la economía del carbón, sin embargo, también hay países que si tienen una visión positiva frente a esto, y que quizás,  influya en las expectativas de eliminación en el uso de fuentes fósiles. Todo tiene que ser paulatino, por lo tanto, la bajada de EE.UU, no se puede compensar de un día para otro.

Según su punto de vista, cómo ve el futuro escenario de las naciones con respecto al retiro de EE.UU y el cambio climático?

FC:  Lo más probable es que este retiro vaya a contribuir a que los objetivos que se han propuesto para fijar un tope en el crecimiento del CO2 en la atmósfera no se puedan lograr a corto plazo, sino con un periodo de tiempo mayor al esperado. Y frente a eso, se antepone la predicción de los menos optimistas, que señalan que estamos ya en una etapa “irreversible” de deterioro ambiental. La verdad, es que nadie lo sabe muy bien, son estimaciones, y por lo tanto, es jugar en la cuerda floja. Ahora, eso no quita que en países desarrollados y en vías de desarrollo, además de seguir empleando recursos fósiles, lo cual  no se puede evitar en el corto plazo, intenten desde sus políticas de innovación, alcanzar un gran objetivo, que sería el combatir el cambio climático a través de la tecnología. Esto es un tema de todos los países, tanto de Europa, como China, Japón o Estados Unidos, que están dirigiendo el desarrollo de sus tecnologías para capturar CO2, más allá del secuestramiento y disposición del mismo. Estamos hablando de tecnología in situ, donde podamos decir un día, que por ejemplo a una planta termoeléctrica se le puede eliminar el CO2 emitido durante la combustión. La recuperación del CO2 de las emisiones de las termoeléctricas u otros procesos,  y su posterior empleo como materia prima, sin duda será realidad en el mediano plazo, gracias a la innovación tecnológica.

En cuanto a la tecnología e innovación, eso es una  tarea y gran labor para la ciencia y la ingeniería.  Es un tema que tanto en el exterior como en el interior de nuestro país, debería preocupar. Hoy en día, tenemos multitud de procesos que eliminan CO2 a la atmósfera, que naturalmente son un problema y que tendrán que ser solucionados con tecnología, dando un gran paso hacia una economía circular, que se puede expresar como “de la cuna a la cuna”, y no como es y ha sido habitual “de la cuna a la tumba”.

 Con respecto al papel de la ingeniería ¿ Cómo se pueden involucrar más este campo con respecto al resguardo del cambio climático?

FC:  Actualmente se está desarrollando en la Facultad de Ingeniería, el Proyecto Nueva Ingeniería para el 2030, que ve temas de sustentabilidad y que involucra los problemas de la generación energética. Es una tarea fundamental, que cualquier Facultad de Ingeniería y de un país que pretenda tener una posición positiva sobre la sostenibilidad ambiental debiese abordar. Creemos que ahí hay muchas oportunidades de innovar tecnológicamente.

El tema, es ver qué hacemos con la emisión de CO2 de la atmósfera, que no se puede eliminar de un día para otro, y  que estamos acumulando.  Eso es un reto, no solo para los ingenieros, sino para toda la sociedad.

 Desde el trabajo que están desarrollando en el Departamento de Ingeniería Geográfica, qué proyectos o medidas están impulsando para favorecer al tema del cambio climático?

FC:  Creemos  que el gran aporte que hemos realizado, es que en  el último medio año, modificamos nuestra malla curricular  con un enfoque que desarrolla más el tema de sustentabilidad , a diferencia de la antigua malla que estaba más orientada a la gestión ambiental.  Hoy en día, hemos introducido asignaturas del tipo de energías renovables no convencionales, eficiencia energética y tecnologías de hidrógeno.

También, es bueno preguntarse qué es un “ingeniero de clase mundial” y que tiene que ver, en parte, con la cultura con la que llega el alumno y también con lo que nosotros le entregamos.  No todo está dicho con la formación profesional  de una persona. A veces, los estudiantes, llegan con muchas falencias, no solo en sus saberes, sino también en lo cultural y con la visión de vida que tienen. Es por ello, que debemos guiarlos, sobre todo porque el  ingeniero es un profesional que ante todo presta un servicio a la sociedad.

 

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